Seguidores

viernes, 20 de abril de 2018

MERTON: SANTOS COMO EL ÁRBOL.

En estos días, un documento del Papa Francisco, la exhortación apostólica “Gaudete et Exsultate” resalta un tema fundamental para nosotros en este blog: la santidad. Fue también primordial para Merton y lo abordó mucho en su obra con intuiciones cada vez más precisas, más humanizadoras, siempre en desarrollo creciente. Hoy traemos algunas ideas que aparecen en uno de sus primeros libros (1949)  
SEMILLAS DE CONTEMPLACIÓN.




“Un árbol da gloria a Dios, ante todo, siendo un árbol. Porque al ser lo que Dios quiere que sea, está imitando una idea que está en Dios y que no es distinta de la esencia de Dios, y por lo tanto un árbol imita a Dios siendo un árbol. Cuanto más un árbol es 
como un árbol, tanto más es como Dios”.

“Para mí, ser santo significa ser yo mismo. Por lo tanto el problema de la santidad y la salvación es en realidad el problema de descubrir quién soy yo y de encontrar mi yo verdadero… Dios nos deja en libertad de ser lo que nos parezca. Podemos ser nosotros mismos o no, según nos plazca. Pero el problema es este: puesto que solo Dios posee el secreto de mi identidad, únicamente él puede hacerme quien soy o, mejor, únicamente él puede hacerse quien yo querré ser cuando por fin empiece plenamente a ser”.
  
“Por muchas absurdas razones, (algunos) están convencidos de que están obligados a convertirse en alguien que murió doscientos años antes y vivió en circunstancias completamente ajenas a las suyas”
  
“El santo es distinto de todos los demás hombres precisamente porque es humilde"

 “Uno de los primeros signos del santo es el hecho de que los otros no saben que pensar de él”

"Conténtate de no ser todavía santo, aunque te percates de que la única cosa por la cual vale la pena vivir es la santidad. Así estarás satisfecho dejando que Dios te guíe hacia la santidad por caminos que no puedes comprender. Pasarás por una oscuridad en que ya no te preocuparás por ti mismo ni te compararás con los demás. Los que han seguido este camino hallaron finalmente que la santidad está en todo y que Dios los rodea por todas partes. Después de abandonar todo deseo de competir con los demás, se despiertan de pronto y descubren que el gozo de Dios está en todas partes y pueden regocijarse por las virtudes y bondad de su prójimo más que como habrían podido hacerlo por las suyas propias. Están tan deslumbrados por el reflejo de Dios en las almas de los hombres con quienes viven, que ya  son incapaces de condenar lo que ven en el otro. Aun en los mayores pecados pueden ellos ver bondad y virtudes que nadie más puede ver. En cuanto a sí mismos, si todavía se consideran, ya no se atreven a compararse con otros. Esa idea se hizo ya impensable. Pero ya no es fuente de gran sufrimiento y lamentación: han alcanzado finalmente un punto en que dan su propia insignificancia por supuesta y ya no se interesan
 en sí mismos”.





lunes, 9 de abril de 2018

¡CUIDADO CON ALGUNOS OPTIMISMOS!

"..He aprendido, creo, a mirar al mundo con mayor compasión, viendo a cuantos viven en él no como alienados de mí mismo, no como extranjeros, extraños y engañados, sino como identificados conmigo mismo. Al romper con "su mundo", extrañamente, no he roto con ellos. Al liberarme de engaños y preocupaciones, me he identificado, sin embargo, con sus luchas y con su ciega y desesperada esperanza de felicidad.....
Pero, precisamente, por haberme identificado con ellos, debo negarme de un modo más definitivo, si cabe, a hacer míos sus engaños ilusorios. Debo rechazar su ideología de lo material, el poder, la cantidad, el movimiento, el activismo y la fuerza. Rechazo todo eso porque veo en ello la fuente y la expresión del infierno espiritual que el hombre ha hecho de su mundo....



Si algún problema aqueja hoy al cristianismo es el de la identificación de la "cristiandad" con ciertas formas de cultura y de sociedad, ciertas estructuras políticas y sociales que durante mil quinientos años han dominado en Europa y en Occidente..(...). 
Mil quinientos años de cristiandad europea, a pesar de ciertos logros definitivos, no han supuesto una gloria inequívoca para el cristianismo. Ha llegado la hora de someter a juicio a esta historia. Puedo complacerme en ello, en la creencia de que el juicio será una liberación de la fe cristiana de toda esclavitud y participación del mundo secular. Y por eso creo que ciertas formas de optimismo cristiano han de tomarse con reserva, por cuanto carecen de una genuina conciencia escatológica de la visión y se centran en la esperanza ingenua de alcanzar meros logros temporales tales como...¡¡iglesias en la luna!!...

THOMAS MERTON. 


El fragmento que acabamos de compartirles pertenece al prólogo escrito por Merton a la edición japonesa de La Montaña de los Siete Círculos publicada en 1963.  Este prólogo y otros fueron incluidos en el libro "QUERIDO LECTOR. Reflexiones sobre mi obra" (primera edición en inglés, en 1981) y varias veces reeditada su traducción al español.  Más recientemente,en 2015, lo ha publicado Sal Terrae con el título " LA VOZ SECRETA". Nos dice la reseña de ésta última edición:   
“Al celebrar, con esta edición de los prefacios de Thomas Merton, su vida y su testimonio, «se nos recuerda, quizás con mayor importancia incluso, la parte que nos cabe desempeñar para asumir su legado: siendo contemplativos en un mundo de acción, consumismo y tecnificación; como constructores de paz en un mundo de guerra, violencia, racismo y discriminación; y tendiendo puentes entre fes, culturas y pueblos en un mundo de conflictos, barreras e intolerancia. Merton trae un mensaje universal de esperanza ante las dificultades de nuestras vidas, en nuestras comunidades y en nuestro mundo. En lugar de permanecer impasibles ante lo Indecible, nos exhorta a todos a ser humanos en esta época, la más inhumana de todas, y a guardar la imagen del hombre, pues es la imagen de Dios» (Lo toman de la «Presentación de la edición española», por Paul M. Pearson, Director del Centro Thomas Merton)" 

domingo, 1 de abril de 2018

EL NOMBRE ES: VIDA.


"Prepárate para tu nuevo nombre. 
Prepárate para el Rostro que habla como el rayo, 
pronunciando el nuevo nombre de tu exultación en lo profundo 
de los órganos vitales de tu alma. 
Prepárate para Cristo, cuya sonrisa, como el rayo, libera
 el canto de gloria eterna que ahora duerme, en tu carne de papel, como dinamita. "

THOMAS MERTON



sábado, 24 de marzo de 2018

EN TIEMPOS DE CRISIS.

"A ti no te preocupan tanto los principios éticos y las respuestas tradicionales a las cuestiones tradicionales, porque muchos hombres han decidido no volver a plantearse tales cuestiones. Lo que más te interesa no son las respuestas formales ni las definiciones exactas, sino intuiciones difíciles en un momento de crisis humana.
Esas intuiciones no pueden ser ni consoladoras ni bien definidas: son oscuras e irónicas. No se pueden traducir en un programa que resuelva todos los problemas de la sociedad, pero, quizás, hagan posible que alguna rara persona, aquí o allá, siga viva y esté despierta en un momento en que lo deseable es estar despierto; un momento de decisión definitiva, en que note una amenaza en las raíces de su propia existencia.
Has considerado la amenaza crítica de la hora, la de la deshumanización, y la has tratado como podías, con poesía e ironía, más que con declamación trágica o con fórmulas confesionales...

El hombre que se atreve a estar solo, puede llegar a ver que el "vacío" y la "inutilidad" que la mente colectiva teme y condena, son condiciones necesarias para el encuentro con la verdad."



THOMAS MERTON. Incursiones en lo Indecible.
Sal Terrae, 2004




viernes, 16 de marzo de 2018

LA AVENTURA DE VIVIR.

“La vida esta hecha del paso de los años.
Cada año es un punto de crecimiento claramente identificable en la vida, la muda de otra capa de vida. Cada año nos aporta algo único y pide algo distinto de nosotros.
Cada tipo distinto de año exige de nosotros fuerzas diferentes, nos proporciona dones distintos, nos posibilita diferentes clases de sensibilidades...

La Cuaresma es una llamada a la renovación de un compromiso que quizá haya perdido fuerza por culpa de una vida más marcada por la rutina que por la reflexión. Después de toda una vida de monótona regularidad o de adhesión irreflexiva a los signos visibles de la fe, la Cuaresma requiere de mí que, como cristiano, me detenga un momento a reflexionar de nuevo sobre lo que está ocurriendo en mí. Me veo de nuevo en la tesitura de decidir si yo creo verdaderamente que Jesús es el Cristo y, si lo creo, si viviré en conformidad con ello cuando ya no pueda escuchar el canto de los ángeles en mi vida y la estrella de Belén haya perdido su brillo para mí...

La Cuaresma no es un rito. Es un tiempo dedicado a pensar seriamente acerca de quién es Jesús para nosotros, a renovar nuestra fe desde el interior. Es el momento en que, cuando las aguas bautismales caen sobe el altar en la Vigilia Pascual, volvemos a la fuente bautismal del corazón para decir “Sí”, una vez más, a la llamada de Jesús a los discípulos: “Vengan y vean” (Jn 1, 39). Es el acto de reiniciar nuestra vida espiritual, una y otra vez renovada y reorientada.

La voz de cada domingo de Cuaresma hace resonar en nosotros esa verdad tan antigua, probada y verdadera: “Si quieres ser discípulo mío, sígueme”; escuchamos lo que la voz de Jesús dice en la Escritura del compromiso. Y nos situamos en esa larga e interminable procesión de todos cuantos, a lo largo del tiempo, han emprendido el camino al Jerusalén de su propia vida con el Jesús que nos muestra a todos cómo llegar”
La cuaresma es nuestra guía al 'más' de la vida”

Joan Chittister

 “El año litúrgico. La interminable aventura de la vida"

sábado, 10 de marzo de 2018

DOS MIRADAS A LO SENCILLO.

"Hay que olvidarse de palabras como Dios o muerte, sufrimiento y eternidad;  hay que ser de nuevo sencillo y sin palabras, como el grano que crece o la lluvia que cae. Sólo hay que ser".

ETTY HILLESUM 




"Este es el verdadero corazón del misterio, tan obvio y sencillo:  la presencia de la misericordia de Dios en medio de nosotros, en Cristo "

"La fidelidad a la gracia en mi vida, es fidelidad a la sencillez "

THOMAS MERTON 

sábado, 3 de marzo de 2018

ESPERANZA.


"Podemos amar a Dios porque esperamos algo de Él, o tener esperanza en Él porque sabemos que nos ama.
A veces comenzamos sintiendo la primera clase de esperanza y terminamos sintiendo la segunda. En este caso, la esperanza y la caridad trabajan juntas como compañeras cercanas y ambas residen en Dios. Entonces, todo acto de esperanza puede abrir las puertas de la contemplación, pues una esperanza de ese estilo
 es su propia realización.

Mejor que esperar algo del Señor más allá de su amor, pongamos toda esperanza en este mismo amor. Este tipo de esperanza nunca es confusa y siempre será tan confiable como Dios mismo. Es más que una promesa de su propio cumplimiento, pues es un efecto del amor que ella espera.

La esperanza busca la caridad porque ya la ha encontrado. La esperanza también busca a Dios, sabiendo que Él ya la ha encontrado a ella. La esperanza asciende al cielo, apenas adivinando que ya lo ha encontrado.

THOMAS MERTON. Los hombres no son islas. 
Editorial Sudamericana.


jueves, 22 de febrero de 2018

MERTON: SU CRÍTICO MÁS SEVERO.

 Leyendo hoy el Diario de Merton, noto que esta fecha coincide con la de un párrafo que leo: un aniversario de su toma de hábito en 1942.  Más de 20 años después, el 22 de febrero de 1964, Merton se examina sin ninguna complacencia. No hay autojustificaciones en esta dura y sincera introspección: 
          
"22 de febrero de 1964. Hoy es el vigésimo segundo aniversario de mi toma de hábito. Con toda sencillez y sinceridad debo admitir que estos veintidós años no han sido muy bien aprovechados, al menos por lo que a mi aportación personal se refiere, aunque de parte de Dios todo ha sido gracia y misericordia. Más bien han sido veintidós años de relativa confusión, a menudo sembrados de dudas e infidelidades, aspiraciones angustiosas de "algo mejor", actitud crítica hacia lo que tengo, indecible sufrimiento interior del que en gran parte yo mismo soy responsable, insuficientes esfuerzos por sobreponerme a mí mismo, incapacidad de encontrar mi camino, distrayéndome tal vez culpablemente en cosas que no son de mi incumbencia. En realidad se refleja aquí mi actitud de permanente desconcierto ante la situación, la ambigüedad en la cual me encuentro yo mismo. En lo profundo de mi corazón acepto convencido la Cruz de Cristo, pero temo expresarme con palabras sobre el tema y me pregunto si semejante falla no responderá a una falta de fe. 
¡No lo sé, Señor, ten piedad de mí!
En cualquier caso, sé esto: que después del primer medio año o algo así, (¡consuelos del principiante!) viví años enteros de falso fervor, ascetismo, intransigencia e intolerancia; esta situación se prolongó más o menos hasta el momento de mi ordenación sacerdotal. Ahora estoy tratando de recuperar algo de aquel ascetismo (¡realmente nada del otro mundo!) sin la intolerancia y la falta de caridad de entonces. Sin embargo, todavía carezco de aquel espíritu tolerante y cálido que cabría esperar de un monje que lleva tanto tiempo en un monasterio. Todo ésto, lo sé, es pura charlatanería. Es preferible buscar refugio en los salmos, en el oficio cantado. La liturgia es algo profundo y real y yo he aprendido a confiar en ella, aunque sigo desconfiando de las cosas absurdas y 'proyectos' que siempre la rodean. "

THOMAS MERTON. DIARIOS. (1939-1968). 
Editorial Mensajero 2014



martes, 13 de febrero de 2018

CUARESMA 2018: ISAÍAS ACTUAL.


“Así dice el Señor tu Dios ...

 No ayunéis como ahora, haciendo oír en el cielo vuestras voces.
¿Es ese el ayuno que el Señor desea, para el día que el hombre se mortifica? Mover la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza, ¿a eso le llamáis ayuno, día agradable al Señor?

El ayuno que yo quiero es este: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los cepos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al desnudo y no cerrarte a tu propia carne.
Entonces romperá tu luz como la aurora, enseguida te brotará la carne sana, te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamará y te responderá, gritarás y te dirá: 
“Aquí estoy”.

Cuando destierres de ti la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía.

El Señor te dará reposo permanente; en el desierto saciará tu hambre, hará fuertes tus huesos, serás un huerto bien regado, un manantial de aguas cuya vena nunca engaña, reconstruirás viejas ruinas, levantarás sobre cimientos de antaño; te llamarán reparador de brechas, restaurador de casas en ruinas.”

ISAÍAS 58, 4 al 12
-
"Hay un Dios de ayuno negativo, como un ídolo de rostro cabizbajo, como desfigurado, que va echando en cara a los hombres sus delitos y sus transgresiones… Éste es el Dios del ayuno falso, sediento de sacrificios y sangre, de castigos e infiernos, para así sentirse seguro a sí mismo. Pues bien, en contra de eso, el Dios del evangelio (que mora en lo secreto y no se impone por la fuerza) goza amando a los hombres, y se alegra así con ellos (¡se lava el rostro herido, perfuma su cara…!), para que nosotros podamos vivir en concordia, en justicia, en misericordia. "

XABIER PIKAZA. Religión de Cuaresma, tres pilares: limosna, oración, ayuno. El blog de X.Pikaza. 13/2/18 (Religión Digital)








RECORDATORIO A DIOS.



“Para mí, Señor, no es necesario el Miércoles de Ceniza
porque ni un solo día de la semana me olvido 
de que fui barro en tu mano.
Y lo único que realmente necesito es que no lo olvides Tú”

DULCE MARÍA LOYNAZ  Poema LXXXIX

Ser parte de todo...

¡Oh Dios! Somos uno contigo. Tú nos has hecho uno contigo. Tú nos has enseñado que si permanecemos abiertos unos a otros Tú moras en nosotros. Ayúdanos a mantener esta apertura y a luchar por ella con todo nuestro corazón. Ayúdanos a comprender que no puede haber entendimiento mutuo si hay rechazo. ¡Oh Dios! Aceptándonos unos a otros de todo corazón, plenamente, totalmente, te aceptamos a Ti y te damos gracias, te adoramos y te amamos con todo nuestro ser, nuestro espíritu está enraizado en tu Espíritu. Llénanos, pues, de amor y únenos en el amor conforme seguimos nuestros propios caminos, unidos en este único Espíritu que te hace presente en el mundo, y que te hace testigo de la suprema realidad que es el amor. El amor vence siempre. El amor es victorioso. AMÉN.
-Thomas Merton-

AMIGOS DE THOMAS MERTON.

Para intercambiar comentarios sobre Thomas Merton y otros maestros contemporaneos del espíritu.